lunes, 28 de abril de 2014

Nuestro eterno florero de Llorente

Por: Catalina Rivera
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En la candidatura de Oscar Iván Zuluaga se descarta de tajo la conformación de Zonas de Reserva Campesina, ¿por qué?, ¿qué tienen de malo?

A pesar de que en la constitución de 1991 no se hizo un reconocimiento formal a los campesinos -diferente a lo que ocurrió con los afrodescendientes e indígenas- durante el Gobierno de César Gaviria se promovieron las Zonas de Reserva Campesina (ZRC), por medio de la ley 160 de 1994. Estas son fundamentalmente un área delimitada, en la que cada persona tiene derecho a una Unidad Agrícola Familiar (UAF), el propietario podrá vender su UAF a otro campesino que no podrá comprar otra adicional y se le permite tener once hectáreas.

Con estas ZRC se reconocía la importancia de proteger al campesinado, evitar el latifundismo, la acumulación de tierras y la expansión, para promover el minifundismo y el desarrollo sostenible. En la actualidad existen seis ZRC ubicadas en Calamar (Guaviare), Cabrera (Cundinamarca), El Pato (Caquetá), el sur de Bolívar (Bolívar), el Valle del Río Cimitarra (Antioquia y Bolívar) y en el alto Cuembí y Comandante (Putumayo), conformadas entre los años 1997 y 2000. También están en trámite otras siete zonas y en el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (INCODER) se han radicado diez solicitudes más.

Tristemente, a mediados de los años 80, con el problema del paramilitarismo y la debilidad, heredada, del estado para detener el acaparamiento de tierras, la creación de estas fue diezmada. Sumemos que en el Gobierno de Álvaro Uribe se privilegió a las Zonas de Desarrollo Empresarial por encima de las Zonas de Reserva Campesina. Para rematar, la ZRC del Valle del Río Cimitarra fue suspendida en el año 2003, según dijo el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria- INCORA- porque  “algunas autoridades, gremios y comunidades de los municipios de Yondó,  Cantagallo, Remedios y San Pablo, manifestaron su inasistencia a la audiencia Pública del 18 de agosto de 2002, por la presunta falta de garantías y mostraron preocupación por la no canalización y utilización de los recursos de manera correcta”. Esta suspensión fue levantada en el año 2011.

En el actual proceso de paz se ha propuesto, varias veces, que como parte de la política agraria se fomente su creación. Incluso, Juan David Velasco, Investigador del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), piensa que estas son fundamentales para los procesos de reinserción de desmovilizados, producto del post-conflicto, en caso de que estas negociaciones lleguen a buen término, lo que me parece grandioso. Uno de los procesos más difíciles es la reincorporación a la vida civil de los excombatientes.

Aquí es cuando uno se pregunta, ¿por qué el miedo a las Zonas de Reserva Campesina? Algunos temen que se conviertan en “repúblicas independientes” como lo dijo alguna vez Álvaro Gómez Hurtado, otros las ven como la retaguardia de las FARC, quizás relacionándolas con las marchas de cocaleros en 1996 que fueron las que presionaron al gobierno para que, entre otras cosas, reconociera la importancia de estas zonas, lo que finalmente fue posible, a través de la expedición del Decreto 1777 de 1996.

Pero, ¿por qué temer esto, si las ZRC se han desarrollado de forma adecuada durante más de diez años? Con poca presencia estatal han logrado un nivel de organización admirable y han dado excelentes resultados. Pensémoslo bien, el Gobierno Uribe las desconoció, le dio el espaldarazo a la política neoliberal, para que viniera a hacer colonialismo en Colombia, a promover el latifundismo y el uso inadecuado de la tierra y con las Zonas de Reserva Campesina; esto llegaría paulatinamente a su fin, porque se trata de entregarle el poder a quienes trabajan la tierra. ¡Por eso es que este ha sido nuestro eterno florero de Llorente!

Probablemente esta es la razón principal, ¡qué le va a importar el campesinado a un terrateniente como Álvaro Uribe Vélez!, autor intelectual de todas las barbaridades de Oscar Iván Zuluaga. Mientras tanto, el gobierno Santos se ha deshecho en halagos para las ZRC dentro del documento Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014. Prosperidad para todos, pero todo está en el papel. Y de todas formas, nadie supone que a un capitalista salvaje como Santos, le importe quién le lleva el alimento a la mesa.

En todo caso y para finalizar, debo decir que hoy inicia el Paro Agrario, y que eso no es gratuito, los gobiernos de turno han ignorado al campesinado, lo han maltratado, han firmado TLC’s altamente perjudiciales, es justo que ahora ellos salgan a pedir lo propio, y que bueno sería que lograran también generar espacios como estas zonas en varios lugares del país. Ojalá la lucidez les dé para tanto. 

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