Ser
‘’feo es un privilegio
Por: Rocío Infante Buitrago
Facebook: Rocío Infante
Twitter: @rochy1111
Todos, hombres, mujeres, niños, jóvenes, adultos y hasta ancianos, hemos, somos o seremos víctimas de un mal que nos persigue a diario: ‘la estética de la belleza’. Porque ser bonito en una sociedad como la nuestra, que culturalmente se mueve y gira en torno a los estereotipos de belleza, es todo un reto. Además, porque los modelos de belleza traídos directamente de Hollywood nos hacen pensar una y mil veces que somos asquerosamente feos y que nada de lo que hagamos para vernos mínimamente lindos es suficiente.
Creer que hay un solo prototipo de belleza, único y perfecto, es caer en una trampa mortal. No solo por el hecho de vivir atados a esos imaginarios de lo que la industria de la belleza define como bello, donde debemos ser (alt@s, delgad@s, de cara ‘bonita’, con unos glúteos firmes, unos senos grandes y una cabello lizo y sedos), sino porque detrás de eso, existe cualquier cantidad de consecuencias en las que todos, de alguna manera, salimos afectados.
Quizás, es precisamente por esa inútil preocupación que tenemos, no solo como colombianos, sino en general en el mundo, y es tratar de ser cada días más agradables físicamente, mientras nuestra alma, mente y corazón, se pudre de a poquitos. Porque en nuestra sociedad, el lindo tiene privilegios, así no tenga nada en el cerebro, o también, con lo envidiosos que somos, al lind@ lo tildamos de brut@, así no lo sea; pero, por otro lado, por ley al feo hay que hacerle bullying, porque como en nuestra cultura ser ‘feo’ es sinónimo de debilidad, pues que carajos, aprovechémonos de ese pensamiento estúpido para seguir creyéndonos más que los demás, olvidando que ser ‘’feo’’ -‘’feo’’ entre comillas porque el significado de belleza es muy relativo- es todo un privilegio.
Sí, un privilegio, como el que tiene Lizzie Velázquez, por solo mencionar un ejemplo. No sé si recuerdan el vídeo titulado “La mujer más fea del mundo” que tuvo más de cuatro millones de reproducciones y miles de comentarios, como en los que le decían que era mejor que se quitara la vida. Lizzie, es una mujer americana que por una extraña enfermedad, que no la deja pesar más de 29 kilos y por solo tener visión en un ojo, su apariencia luce envejecida. Ella, efectivamente, para la gente que vive y pretende cumplir al pie de la letra la estética de la belleza, se considera una persona fea. Pero, ese no es el punto del por qué ser feo es un privilegio, sino porque cuando se deja de pensar en la superficialidad de lo que es bello y feo, la vida cambia de una forma drástica, así como el caso de Lizzie, quien a través de esa experiencia y muchas más que ha vivido a lo largo de su vida, fortaleció su carácter, potencio sus talentos y el motivo de su existencia. Logrando así ser actualmente una motivadora profesional exitosa, quien en su mensaje nos dice que: “La mejor manera en que puedo responder a esas personas que se burlaron de mí, que me llamaron fea y monstruo, es hacer de mí una mejor persona”.
Este ejemplo y el de muchos otros, nos debería impulsar para dejar de darle relevancia a algo que no lo tiene, como lo es la estética de la belleza. Quizás, si en vez de todas las mañanas durar cualquier cantidad de tiempo arreglándonos frente a un espejo, nos arregláramos el corazón, seguramente nuestra forma de ver la vida y de convivir en sociedad, sería totalmente distinta. Esto también, para no seguir en el circulo vicioso del consumismo, el cual nos roba dinero, invirtiendo en productos y cirugías para ser más bellos, y tiempo, preocupándonos qué hacer para mejorar nuestro aspecto. Ya que, serás todo l@ bonit@ que quieras, pero dime, ¿Sí el mundo fuera ciego, a cuánta gente impresionarías? No pretendo satanizar la estética de la belleza, solo dejo esta inquietud como forma de reflexión.
En verdad estas son tus palabras....!! mas allá de la apariencia física, y por cierto resalto tu belleza; al parecer vivir pensando en este aspecto es algo que sumado a muchos otros hacen miserables a las personas. Para ser buen escritor hay que ver mas allá de lo obvio.
ResponderBorrarun dìa mi sobrina recogiò uun monton de flores de esas blancas que se recogen en cualquier parte, las guardò y me las entregò y me dijo "mira que bonitas" en ese momento pensè que bonita es mi sobrina (ella tiene tres años) despuès fuimos al supermescado y ella se quedò jugando en la fila con un niño al cual no le importo lo hermosa que es mi sobrina simplemente jugaron y ya. en ese momento me percatè que aunque es hermosa mi sobrina, lo realmente hermoso es el mundo que ella fabrica para si misma. espero nunca lo quiera cambiar.
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